Mi cabeza no para de dar vueltas, mi mente reproduce una y otra vez lo que ha pasado en las últimas horas, aparte del sexo que siempre es maravilloso con Luka y que por alguna razón hoy se ha sentido diferente, su comportamiento ha sido muy extraño, pidiéndome que lo hiciera olvidar, cuando él no es una persona que demuestre fácilmente su vulnerabilidad, además, tampoco sé de lo que hablaba. — ¡Luka! — Abro los ojos, impresionada al verlo entrar en la ducha y sentirlo abrazarme con fuerza. — ¡Te amo! — Me dice con una voz ronca al oído y nos quedamos abrazados bajo la ducha, mientras el agua golpea nuestros cuerpos y yo deslizo suavemente mis manos por su espalda. No sé lo que pasa, pero estoy más asustada que hace unas horas, cuando no sabíamos dónde estaba. Lo observo mientras nos se

