A Michael había algo que no le cuadraba de la dama de hierro, pero la respetaba además no quería enfrentarse a su esposa y dice - Entiendo, me alegra de que pudieran encontrarse - - Sí, amor. Miranda te recuerdo la invitación mañana a mi casa - dice Altair rezando que ella tomará el hilo - Sí, claro. Recuerda mándarme bien la ubicación - responde ella y luego dice - ¿Me puedes acompañar al tocador? - tomándola del brazo - ¿Te sientes bien? - pregunta Alexander preocupado al verla - Sí, tranquilo sólo quiero ir al baño y no quiero ir sola - responde ella de manera despreocupada - Ya vengo, Michael - dice Altair siguiéndole la corriente Ambas caminaron al baño y cuando llegaron se encerraron y empezaron a hablar bien bajito - Este es mi número de teléfono - dice Altair enseñando

