⤝LORENA⤞ Mis mejillas queman y no por vergüenza, más bien por la sensación de tener a Santiago tan posesivo, pegado a mi boca. No quiero ni imaginar lo que debe de estar pasando por la cabeza de Felipe en este momento. En teoría, era la alumna menos favorita del profesor Vidal, en la práctica y aunque suene tal vez un poco arrogante. Soy su favorita. El beso se interrumpe por la falta de aire, la mano de Santiago se afianza sobre mi cintura y no soy capaz de mirar a Felipe a la cara, por temor a que descubra el deseo que sé, arden como llamaradas en mis ojos. —Te entrarán moscas a la boca si no la cierras, Felipe —pronuncia, casi con burla. —Profesor Vidal —su voz es apenas un bajo susurro, como si tuviese algo atorado en la garganta. —Ya no soy tu profesor, Felipe —responde. Su ma

