CRISTOBAL Entro en el cuarto de Cindy, camino hasta la parte de la cama y entonces la dejo caer en la cama, mientras ella chilla por la sorpresa. Trata de escapar rodando por la cama y la atrapo por una de sus piernas haciéndola caer, nuevamente sobre el colchón solo que ahora boca abajo, me dejo caer despacio sobre ella y sostengo mi peso con mis antebrazos, así que acerco mis labios hacia su oído y murmuro todo lo que llevo días queriendo decirle: ―Princesa, de verdad seguirás enojada conmigo ―solo gira su cara y yo me muevo hacia su otro oído ―todo lo que estoy haciendo es para nuestro futuro y sí perdón no he podido tener el mismo tiempo que antes contigo ―bufa con sarcasmo ―el trabajo en la firma es mucho más pesado y no puedo modificar mis horarios y debo aceptar cualquier em

