―¿Es enserio?, crees que me montaré en esa cosa. ―Oh, claro que sí, vamos no seas cobarde hay cosas peores. ―Qué puede ser peor que subir a una máquina que se mantiene de pie solo por una pequeña barra y todo su equilibrio depende de su conductor. ―Bueno, creo que tú sabes muy bien qué ―comenta mientras me ve fijo y tiene razón porque sé que cosas son peores en este mundo ―sube a la moto, prometo cuidar tu vida y llegaras sano y salvo. ―Y por qué crees que quiero estar sano y salvo, podría ser lo contrario. ―Alguien que no le importa su vida no se detendría a pensar si quiere o no subir a una moto ―acota mientras me tiende el casco extra que minutos antes colgaba de la parrilla del vehículo. Me quedo callado y me coloco el casco, subiéndome dudoso a la moto, nunca me gustaron,

