―Me ibas a contar por qué la gente no viene. Aunque quiera. ―Ah, sí. Mira a tu alrededor, ella ―comenta señalando a la chica de las mesitas ―vino aquí un día destrozada, sus compañeros de trabajo se burlaban de ella, es modista o algo así lo cierto es que siempre ha diseñado su ropa y un día tomo todo su valor y diseñó una chaqueta con estampado de margaritas. »¿Crees que es feo? Pues no para nada, es hermosa, sin embargo, sus compañeros son unos envidiosos mediocres que no pueden soportar que alguien tan sencillo y lo que ellos denominan feo haga tal espectacular pieza, así que siendo una aprendiz no lo quedó más que aguantar... ―¿Y por qué aguantar? ―consulto extrañado y con molestia al saber la injusticia que la han hecho vivir. ― He allí el punto ―suelta señalando con su dedo ín

