Los besos se nos hacen escasos, mis manos recorren cada centímetro de su piel previas a mi boca, dejo pequeñas marcas a mi paso haciendo visual mi deseo de que me pertenezca, no quiero solo una relación física quiero que nos pertenezcamos el uno al otro. Considerar el resto de mi vida con ella es una posibilidad que me asusta tanto como el que ella decida alejarse de mí por cualquier motivo que su cabeza le quiera hacer pensar. Me muevo hasta su boca de nuevo y me hago espacio entre sus piernas colocándome al medio de estas, adoro cuando enreda sus piernas en mi cintura, me enloquece escucharla gemir bajo tratando de controlar el placer que nos damos porque no solo ella disfruta de nuestros encuentros. Gruño al adentrarme en ella, su calidez y humedad me llenan de lujuria y mi cuerp

