Dejo que Sergio aparque el coche en el que me ha traído mientras yo voy entrando al edificio donde trabajamos. Es lunes, mi primer día como diseñadora oficial y no quiero que haya nada que haga que Chrystal se arrepienta de haberme contratado. Acelero los pasos por el pasillo, notando este sorprendentemente silencioso. Caso todas las mañanas hay gente charlando a primera hora, ya que nuestra jefa se toma su tiempo para llegar y acomodarse, nos da un tiempo de margen para tomar café y hablar sobre novedades personales con los compañeros. Hoy no, está todo el mundo haciendo su trabajo, y no comprendo el por qué hasta que veo la puerta del despacho de Chrystal abierta, ya ha llegado. Bueno, pues habrá que hablar con ella. - Ehh – un brazo tira de mí antes de que llame a la puerta de mi jefa,

