Capítulo 14

1089 Palabras
Estaba sentada en la cámara nupcial con bastantes nervios, ¿Por qué me sentía tan extraña ante la idea de intimar con Sifeng? ¿Por qué no sentía que traicionaba a mi esposo? La verdad no lo se, pero lo que si se es que estaba muy nerviosa y mas por la idea de estar con alguien que se burlaba de mi. La intimidad es ese momento donde te desnudas pero no solo físicamente sino también del alma, es ese momento donde todos tus miedos, inseguridades y complejos se hacen presentes y muchas veces es un momento difícil. Me siento nerviosa como si fuera la primera vez, aunque realmente no lo es. No pretendo tener relaciones con el todo el tiempo aunque sea su esposa, me interesa pero no puedo hacerlo, no creó que este momento provoque tales sentimientos. Hoy consumaremos el matrimonio y nos conectaremos para que quede embarazada, esa es la función principal de todo esto luego me enfocaré en Jisoo, el es todó lo que me importa en este mundo y nada mas que el. El tiempo pasa y nadie aparece, al principio pensé que el no vendría, pero luego recordé que los esposos siempre se toman su tiempo. De repente siento que tocan mi velo rojo, supe de inmediato que era el quien lo retiraba. Estaba mas tranquila. ¿Qué me traía la vida? En realidad no sabía como había llegado a este límite y tampoco quería saberlo. Solo quería pensar en como solucionar los problemas recientes y aunque me encontraba en un matrimonio extraño, no quería pensar en ello. —Qué día tan pesado —Dijo el sentándose a mi lado luego de quitarme el velo. —¿Pesado? —Pregunté yo y el sonrió. —Ya sabes... Las bodas agotan mentalmente —Me contestó el y yo le di una media sonrisa. —Tienes razón —Murmuré y el simplemente se recostó en la cama. —Podemos dormir y pensar en lo demás otro día. La verdad es que estoy agotado —Soltó sin mas y yo lo mire indignada. No era que muriera por acostarme con el, pero soy muy orgullosa y claramente no me gusta que el no insista conmigo en nuestra noche de bodas. ¿Acaso no soy tan atractiva? ¡¿Qué diablos estoy pensando?! No me importa en absoluto si el me considera atractiva o no, la única persona que me importaba si me veía atractiva o no, ya esta muerta, enterrada y en algún lugar del mundo siendo feliz con otra chica. —¿Por qué luces molesta? —Preguntó el mientras acomodaba todo su peso sobre su codo. —No dormire ahí contigo —Fue lo único que dije y el pareció no darle importancia. —Ahí tienes algunas frazadas, colocalas en el suelo y buenas noches, que descanses —Terminó de decir volteandose y eso me molesto mas. —¿Quieres que yo duerma en el suelo? —Pregunté todavía mas indignada que antes y el solo se rió. —Claro, ¿Acaso querías que durmiera yo? —Su pregunta contenía gracia y burla. Tengo que admitir que esa actitud lo hacía ver atractivo. —Lógicamente —Espete molesta y el solo negó con la cabeza. —No mi amor, tu eres la que no quiere dormir conmigo, por ende tu serás la que duerma en el suelo. Si quieres dormir conmigo, eres bienvenida —Dijo lo último abriendo los brazos. Soy bastante orgullosa, estoy molesta con el, pero algo en su mirada, en sus ojos, en sus brazos, me llama y me hace sentir una especie de deja vu que no puedo entender. Verlo, sentirlo, hablar con el, todo me recuerda a Jiao y no puedo olvidar nada. Sin dudarlo me acosté entre sus brazos abiertos y el abrió los ojos sorprendidos. Nunca se esperó esa reacción de mi parte y honestamente yo tampoco. Me gustaba el calor que emanaba, era tan suave y delicado. —No se porque estas molesta, pero lo que si se es que no quiero presionarte. Este matrimonio no fue tu elección y no quiero que tengas intimidad conmigo si realmente no quieres hacerlo —Me explicó y pude entender a lo que se refería. Es un buen hombre, no me presionaría a estar con el y eso me agradaba mucho. —Gracias, pero esta bien. Después de todo es algo que terminaré haciendo, además algo en ti me resulta familiar, muy familiar —Confesé por primera vez en la noche. —¿Como que familiar? —Preguntó sentándose un poco. —Nunca te dije que soy una mujer divorciada, creó que debí habértelo dicho antes de la boda. A lo mejor me salvaba de ti —Dije riendo y el también se rió. —No me importa que seas divorciada, pero siento que aquí hay una historia y quiero oírla —Hablo bien contento y yo me acurruque en sus brazos para contarle. —¿Recuerdas a Jisoo? —Le pregunté y el asintió. —¿Hablas de la serpiente que vino a buscarme cuando fueron atacados por los bandidos? —Dijo en tono de pregunta, pero fue mas una afirmación. —El en realidad es un espíritu de serpiente como yo y mi mejor amigo. Por salvarme la vida hace mil años, perdió su forma humana permanentemente —Le explique y el asintió de inmediato. —Ahora entiendo porque dijiste que era un buen amigo —Murmuró mirando por la pequeña ventana. —Me casé con un mortal hace mil años, lo nuestro no funciono. Mi naturaleza demonio casi lo mata, además su familia estaba en mi contra, ellos querían que se casará con su prima y luego de lo que pasó con Jisoo, decidí divorciarme y enfocarme en ayudar a Jisoo a ser el mismo de antes —Terminé de contarle, no planeaba hacer la situación demasiado larga. —Lo siento por Jisoo, debe ser horrible no poder cultivar su forma humana —Dijo el abrazandome. —Encontré una forma de salvarlo, solo que aún no lo tengo demasiado planeado —Seguí contándole y el asintió con la cabeza. —Mañana podemos hablarlo, te ayudaré en lo que haga falta esposa mía —Susurró el cerca de mi rostro y yo sentía que el era quien amaba aunque no pudiera admitirlo en voz alta. Me acurruque en sus brazos y me preparé para dormir a su lado. Ya tendríamos tiempo de todo lo demás, pero este era un momento cálido y dulce que no queríamos perder.
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