Pasamos todo el domingo encerrados en casa, cocinamos ligero, comimos, miramos televisión, escuchamos música, hicimos el amor, y la mejor parte de todas fue imaginarnos el cuarto del bebé. Paul está encantado con la casa, el estilo, los muebles, los pocos muebles en realidad. Habla de lo que quiere comprar y como dar su toque en el lugar. Le cuento alguna que otra historia de ciertos objetos que tengo guardados y siempre me escucha poniendo atención y demostrando genuino interes. Es muy inteligente, tiene mucha información en esa hermosa cabeza, le gusta leer y dibujar. Y a mi me gusta él. Tanto. Estoy completamente enamorado. Perdido. Miro la marca en mi piel y me estremezco de placer y felicidad, por fin tengo lo que siempre quise. El lunes a la madrugada esperamos a Louis y a

