Ha pasado exactamente un mes desde que Miley tomó la decisión de mudarse con sus adorados hijos a un pintoresco lugar apartado, donde finalmente puede disfrutar de la serenidad del campo y esa majestuosa naturaleza que siempre ha amado con toda su alma. En este preciso momento, se encuentra junto a sus pequeñas hijas, caminando con paso solemne mientras llevan un hermoso ramo de flores silvestres a la tumba de Adrián, cuyo cuerpo se recuperó del improvisado sitio donde Christopher, en un acto de crueldad incomprensible la había obligado a enterrarlo bajo amenazas. Ahora, los restos de Adrián descansan en un lugar digno y apropiado, un cementerio tranquilo rodeado de cipreses centenarios, donde sus seres queridos pueden visitarlo y recordarlo con el respeto que merece. Aunque esta trist

