CAPITULO 5

2206 Palabras

Después de escuchar al imbécil de paciente me fui a mi habitación molesta con ganas de tomar mis cosas y dejarlo aquí solo con su amargura. No pasan ni veinte minutos cuando Nía está tocando la puerta y dice —Señorita Mérida, puedo pasar por favor.  Entorno mis ojos y respiro profundo para contenerme y no mandarla bien lejos. Pero me contengo por que ella no tiene la culpa y debe dar la cara por el estúpido de Thomas. —Adelante—le indico de mala gana pues se a lo que viene, me encuentro sentada en la cama esperando a que pase. Pasa y me mira como con vergüenza y me dice —Señorita Mérida, disculpe a Thomas por el comportamiento de hace unos minutos Arqueo una ceja y replicó —Muy amable de tu parte, pero tú no debes disculparte pues tú no te portaste mal. Al contrario gracia

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR