Capítulo 130. Lo siento mucho Oliver, pero esas esposas tienen una falla de fabricación. Rafaela quiso salir corriendo avergonzada al oír las risas de todos, pero Santiago no se lo permitió, aunque él también se había burlado de ella, no iba a permitir que ahora todos hagan lo mismo, él seguía pensando que ella era demasiado adorable, y que la palabra que había elegido para abrir las esposas también lo era, -- ¡Ábrete sésamo! – repitió él muy serio, como nadie sabía que el comando solo obedecería a la voz de Rafaela, él también les repitió la orden a las esposas, solo Alexander Romero sabía que el comando nunca obedecerá otra voz, y pudo notar que el hijo de los Monteverde también sabía de ese detalle, pues se dio cuenta de lo enrojecida que tenía la muñeca el joven. Eso solo podía sign

