- dímelo Abbi ¿Te hacía algo ese malnacido? Porque puedo encontrarlo y... - me calla con un beso voraz subiéndose sobre mi. Mi m*****o se despierta y de nuevo la deseo. La aprieto contra mí sintiendo su piel caliente y la humedad de su vagi*a. Olvidando lo que estábamos hablando, como un loco lleno de hambre por esta chica le hago el amor. En medio de la noche caemos rendidos y me arrastro a un sueño inmediato abrazado a ella. Escucho mi celular sonar en alguna parte de la había. Abigail sigue dormida a mi lado con algunos mechones de su cabello sobre el rostro y otros esparcidos en la almohada, y simplemente es hermosa, una diosa que hace despertar mí más baja pasión. Este día lo recordaré siempre. No soy un hombre romántico pero ella es una mujer que vale totalmente la pena y es mía

