- ¡DÉJENME ENTRAR CARAJO! NICK Alguien interrumpe mi día en la oficina cuando escucho que gritan mi nombre desde el otro lado de la puerta. Una voz de mujer que reconozco y no puedo creer que se atreviera a venir aquí para arruinarme el día hoy también, y ponermelo tan malo como el de hace dos noches y de la cual tuvimos que tomar medidas más drásticas Salgo y me encuentro con la escena más patética que he visto en mi vida. Kimberley en el suelo mientras dos de los guardias que cuidan aquí tratan de sostenerla pero ella se revuelve como una serpiente. - déjenla señores. Yo me encargo - par de estúpidos que no saben respetar a una dama - dice mientras intenta acomodarse la ropa y sacudirse. Quiero reírme de su tonto arranque - ¿dama? - me burlo - ¿Qué haces aquí niña? He dicho que no q

