Abigail y yo cenamos el delicioso salmón con ensalada de quinua que María preparo mientras hablamos trivialidades, o más bien pregunta acerca de mis abuelos y todos los problemas en los que estoy metido hasta el cuello, o si tengo muchos amigos pero de esto ultimo no tengo nada que decir, solo Austin y Jasper que anda pegado a mi culo casi todo el día. Puedo vernos desde un segundo plano y me gusta esto que hacemos ahora, cenar y hablar tranquilamente, como una pareja normal pero en realidad no se que es lo que tenemos ahora. Aun no se ha definido, pienso no ponerle título a esto hasta que no descubra lo que realmente siento, solo sé que la quiero a mi lado. - la señora María es una excelente cocinera - gime cuando se mete un trozo del salmón a la boca y ese gesto hace vibrar mi pene. A

