—¿Aló? —qué manera de despertar. Sentía que había dormido solo cinco minutos. —¿Aun durmiendo? —Qué poco astuto, ¿tú que crees? —qué poco inteligente era Thomas. —Voy camino a tu casa —creo que no le cayó nada bien mi comentario. —No, quiero dormir y no tengo ganas de hablar —lo que menos quería ahora era ver a Don cara de BullDog. —No era una pregunta. —Vete a la mierda mejor, quizás allá te reciban mejor —con mi agrio comentario colgué. Dejé el celular encima de la mesita de noche y volví a poner la cabeza en la almohada. *** —Despierta... —Mm... —no quería moverme de mi posición, pero un rico olor hizo que abriera los ojos. —Buenas tardes ya... Te traje algo para comer. Thomas estaba frente mío con una bandeja. Me senté en la cama y vi el contenido. Uhm, voy a engordar muc

