—¡Como te cuento! —le grité a Carla a través del celular. —¡Amiga que fuerte! —contestó ella. Por su tono de voz noté que había algo que no me había dicho. —Si, ya voy a cortar. Anda a disfrutar esos días tan feos que me dices que hay, yo me voy al gimnasio —le dije burlándome de ella. Los días en la playa habían estado súper feos. —Ja-ja —se rio sin una pizca de humor— Chao rubia, cuídate. Hablamos mañana. *** Eran las diez de la noche y me preparaba para salir del gimnasio. —¿Ya te vas? —me volteé y vi a Valentina acercándose. A Vale la conocía hace dos años. Nos conocimos en una sesión de fotos. Si, en mis ratos libres y para hacer más dinero, me las daba de modelo publicitaria. Era mi faceta secreta. —¡Vale! si, ya me voy... Estuve tres agotadoras horas con Jimmy —mencioné a mi

