Korín ¡No puedo creer lo que acaba de ocurrir! ¡Demonios! Estoy terminando de colocarme el vestido en el baño y tratando de arreglar un poco mi cabello para que los demás no se percaten de que acabo de tener sexo. —Eres hermosa, Korín. Giro la vista y veo a Zack observándome recostado a la puerta con los brazos cruzados. — ¿Qué haces allí parado? Pensé que ya te habías ido. —No quería irme sin antes despedirme como se debe —se acerca a mí y trago grueso. — ¿Qué… qué quieres decir? —inquiero tartamudeando. Lo veo sonreír a través del espejo. —Dijiste que solo tendríamos sexo una sola vez, ¿recuerdas? Asiento tontamente. —Después de lo que acabamos de hacer, ¿sigues creyendo lo mismo? —Posa sus manos en mis brazos descubiertos y acaricia suavemente mi piel. Quiero decirle que efec

