Irina Martín se opuso por todo el fin de semana a dejarme participar en la reunión, hace menos de cinco minutos ha salido, pues mi padre lo ha citado en un restaurante. Sigo creyendo que esto es ir demasiado lejos, pero lo entiendo, Javier parece un poco fuera de su centro. Marco su número y espero. - Iri, cariño... debemos hablar... - Javier, necesito que me escuches, primero. - Iri, por favor... Vas a arruinar tu vida, nunca vas a ser feliz, una relación con un hombre como Martín, sólo va a servirte para enloquecer en la duda, ¿Crees realmente que cambiará por ti? - Javier, lamento que creas todo eso, pero no te llamé para tratar de cambiar tu mente, sólo necesitaba decirte, que no podré seguir apoyándote con las niñas... - Pero cariño... - Lo siento... - ¿Te lo prohibió Martín

