Irina No voy a decir, que me lo he pasado mal, Javier, sigue siendo el mismo loco de atar, que me arrastra a su locura y hemos terminado bañándonos en el lago a las 2 de la madrugada... yo vistiendo una camiseta que carga en su auto y el sólo en boxer... ¿Qué si es guapo?... Jodidamente lo es, pero no más que el maldito demonio que me ha poseído, literal y figuradamente... Y que justo ahora, debe estar haciendo gritar de placer a la hermosa rubia afortunada. Y lo detesto por eso... Nunca debí caer en sus redes y aceptar su juego, ahora sé, que me costará más que un poco, volver a la calma que era mi vida antes de él. Disfruto unas cervezas, muchas y me visto con un buzo y un polerón de Javier, para tirarnos en el capo de su auto a mirar el hermoso cielo... fumamos un par de cigarros má

