Irina Ayer todo me ha afectado un poco... Los celos, mis inseguridades, el cambio de Martín... Una montaña rusa de emociones en mí, desde el enojo, hasta ese amor que me sobrepasa, me han hecho sentir extraña... Hoy he despertado sobre su cuerpo, aferrada a él, su exquisito aroma envolviéndome, el calor de su piel. A penas he abierto los ojos, me siente y se aferra a mí... - Buenos días, Preciosa mía... ¿Cómo dormiste? - Demasiado bien... ¿Y tú?... - Muy bien... Hoy tenemos planes, ducha, desayuno y saldremos. - ¿Sin mimos?- Ese es otro aspecto de mí que no reconozco y me cuesta asimilar. Martín me ha convertido en una niña mimada, que necesita constantemente sus caricias. - Con mimos, amor y mucho sexo...- Su sonrisa de medio lado, me incita y no me contengo. Desecho de mi mente

