Martín El amor que siento por Irina, me consume... Es inexplicable, mi necesidad y mi entrega. Y ahora aquí, parado en el altar, mientras espero por ella, toda la calma que tuve esta semana se ha esfumado y soy un pedazo de carne tembloroso y ansioso... Agustín me habla de Cami y lo siento, pero no puedo prestar atención... A mi mente viene la primera vez que la besé sin reservas. Cómo temblaba mi cuerpo, de anticipación, de deseo... La primera vez que vi su cuerpo desnudo... Esa sensación de que el aire se escapa de tus pulmones y te sientes mareado y aturdido... Ese fuego consumiéndote sin piedad. La música comienza a sonar y todo mi cuerpo se tensa, poniéndose en alerta, cuando las puertas de la iglesia se abren, puedo ver a Leo y a mi Princesa... Dejándome sin aliento... Hermosa

