--- --- 🕊️ Perla – Nueva York: el silencio también duele El avión tocó tierra con suavidad, pero el alma la traía hecha trizas. Gabriel no viajó conmigo. Se quedó… como siempre… cargando el infierno con los dientes apretados. Elena me sostuvo del brazo con dulzura. La conozco desde niña. Siempre fue discreta, de pasos suaves y manos de madre. —Tranquila, mi niña. Ya todo va a estar bien —me dijo mientras bajábamos por la escalerilla. El chofer nos esperaba con una camioneta negra, vidrios polarizados y clima cálido. Afuera, Manhattan era una postal: limpia, elegante, indiferente. Pero yo… yo estaba rota por dentro. Subimos al penthouse. Y qué penthouse. Doble altura, ventanales gigantes con vista al Central Park, piso de mármol italiano, cortinas que se abrían solas con control r

