-Entonces... Te quedarás en su departamento -me señaló- así podemos estar más cerca. -dijo Sam- -No hace falta tanta exageración, Sam -susurró Miranda- Estoy bien, solo voy a descansar. Ya no estoy en peligro. No hacen falta tantos cuidados. -¿Y si se te olvida tomar una pastilla? ¿Y si te duele algo? ¿Y si te caes en la ducha? -preguntó Sam- No, no, no. Tú te quedarás con Brian. -No hace falta... -me susurró- -No tengo problemas en tenerte conmigo. Además, Mimo y Ron estarán felices de que compartan aire con alguien que no sea yo. -ella sonrió y Sam hizo un ruidito raro- -Tienes tanta pinta de malo, que verte hablar de gatos me mata. -se rió y Miranda le pegó- -Tú duermes con un gatito de peluche, Sam. -Sam abrió los ojos y se sonrojó- -Era nuestro secreto, traidora. -la regañó- -

