-¡GUS! -gritó Fiorella. Jessica, al sentir el grito de Augustus, dejó de lanzar fuego. Me di vuelta (ya que estaba de espalda) y Gus cayó encima de nosotras dos- -No, Gus... -susurró Jessica con los ojos inundados- Lo siento. -se fue corriendo. Gus ese quejaba por el dolor, sus alas estaban completamente quemadas. Sam le tiró agua y apagó el poco fuego que había en sus plumas. Lo obligamos a acostarse bocabajo en la mesa de la cafetería. Habían muchos chicos y chicas mirando, Jessica no estaba por ningún lado- -Con permiso. -habló una aguda voz. Entre medio de las personas apareció una pequeña niña, de unos nueve años, afroamericana- Dije permiso. -empujó levemente a un chico que le estorbaba- Es increíble que tenga que hacer esto de vuelta con otro Gallagher. -se frotó las manos- -Shee

