-Eres un excelente Santa Claus... -dijo Miranda tratando de no reír- -Más bien parezco el trineo... -murmuré- -¿Por qué? Tienes el gorro de Santa... -salimos de una de las ochenta tiendas a las que entramos- -Pero Santa no carga con todos los regalos, lo hace el trineo. -contesté y ella rió- -No te quejes... -quiso agarrar algunas bolsas (que eran como mil)- Quiero ayudarte y tú no me dejas -abrí la boca para responder a eso, pero era cierto. Fui yo el que le arrebató las bolsas- Tengo hambre, vamos a tomar algo. -señaló un McDonald's- Allí podrás descansar... -Que no se hable más... -comencé a dirigirme hacia allí con Mimi pisándome los talones- -Ve a buscar una mesa. ¿Que quieres? -me miró con una sonrisita- -Un late y un muffin estará bien para mi... -ella asintió y se fue al mos

