-¿Cómo está Mimo? -preguntó Miranda cuando me la encontré en el pasillo de la universidad- ¿Cómo se lleva con Ron? -Está bien. Todavía no se quieren, pero con el tiempo se aprenderán a llevar bien... -suspiré- Me siento como la vieja de los gatos. -escuché su tintineante risa cuando terminé de decir eso- No es gracioso. -Sí lo es, porque es cierto. -saludó a Sam con la mano cuando la vio entrando a la oficina del director con cara de susto- Si sigues así de gruñón con todos, terminarás como toda una solterona menopáusica... -¿Qué hizo Sam ahora? -pregunté ignorando lo que dijo- -Rayó el auto de la profesora de Filosofía porque le dijo que había copiado en un examen cuando era mentira. -se encogió de hombros- No sé por qué no creen que ella puede ser inteligente y buena estudiante. -Me

