-No seas tan marginado, Huston -dijo Sam- Ven con nosotras. Era la hora de almorzar y yo estaba pasando de largo por al lado de ellas. Debía mantener el perfil bajo para que las idiotas de la universidad no se me tiraran encima como lo hacían con los homosexuales de Alpha Bulls. Ya me pasó. Cuando entré en mi primer año, las chicas se tiraban encima y guiñaban el ojo como si tuvieran un horroroso tic nervioso en la cara. Las rechacé humillantemente (para ellas) y dejaron de joderme. Por eso me temen, o dicen que soy homosexual. Si supieran... Miré a Miranda, ella me sonreía como lo hacía cuando éramos pequeños y me decía que fuera a jugar con ella... No podía decirle que no. -Está bien... -me senté en frente de ellas en la misma mesa y escuché la exclamación de sorpresa de algunos estud

