Salvajes

2386 Palabras

No importa que tanto pueda refrescarme a pesar de lo tibia que está el agua, yo me prendo bajo la lluvia artificial, porque la tensión que brota de nuestros cuerpos derrumba cualquier barrera que todavía quisiera sostener. Pero no quiero. Los dedos me tiemblan, no por el frío, sino por la sensación de tenerlo tan cerca. Quiero besarlo, quiero sentirlo. Lo odio por lo que hizo, por todo lo que calló, pero me rindo. No puedo contenerme más, no puedo ignorar lo que desde adentro me está quemando. Es odio. Es rabia. Es necesidad. Es deseo. Todo se convierte en brasas que alimentan el fuego que amenaza con consumirme si no le doy rienda suelta a esto. Sigo rozando nuestros labios, aún no me atrevo a besarlo por el mismo orgullo que me cargo. Me desespera que no se mueva, que actúe como si d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR