Todo el caos amenaza con tragarme viva mientras observo cómo el desgraciado de Roy, pese a su cojera y poca agilidad para correr con normalidad, entra a la mansión con Dorothy en sus brazos. El pequeño Roy no deja de llorar en los míos con desesperación, el alma se me rompe, tiemblo y siento que estoy a punto de quebrarme. Tengo miedo. Estoy desesperada. Me siento abrumada. Me hablan, pero no logro procesar del todo lo que me dicen. Siento y veo a Stephanie a mi lado intentando quitarme al pequeño, pero no lo suelto. Gael dice unas cosas que para mí no tienen sentido, porque no sé a quién carajos nombra, no sé a qué plan se refiere. Yo solo sigo meciendo al pequeño para que se calme, para que no llore como lo está haciendo. Le susurro palabras bonitas con un enorme nudo en la garganta.

