Mia abrió los ojos, todo a su alrededor se estuvo moviendo por unos segundos hasta que sus ojos finalmente pudieron enfocar con claridad, el techo del cuarto donde estaba era sumamente alto con un color crema, luces empotradas y un pequeño candelabro de cristales, bajo la cabeza y vio que las finas cortinas translucidas se estaban moviendo con la suave brisa de la tarde gracias a que las puertas estaban abiertas. De forma torpe se sentó en la cama y apartó la sábana de su cuerpo pensando en revisarse pues lo último que recordaba era ir sentada en las piernas de Antoni, levantó su falda para revisar si aún tenía el short puesto y en efecto, lo tenía puesto y lo único que le faltaban eran las medias blancas, en una de sus piernas andaba un vendaje que iba desde su rodilla hasta el tobillo to

