Capítulo 33 Procedimos a atenderlo con rapidez, aun no salía de mi shock, me pregunté varias veces si era él, parecía más grande, con una leve barba cubriendo su rostro, sus ojos cerrados porque se encontraba inconsciente, pero indudablemente era él, lo sentía o al menos se parecía un montón… Aun me quedaba algo de duda. Aun así no pude quedarme en estado estatua, tenía que actuar y eso fue lo que hice, cada segundo tenía valor, corríamos contra reloj porque era la vida de algún no cualquier cosa, esto era vivir o morir y teníamos que hacer todo lo posible para salvarlo. Más aun a él, si se moría en mis manos no sabría qué hacer. Lo atendí junto con él doctor, estabilizándolo con rapidez, atendiendo sus heridas, para nuestra suerte y la de él, eran heridas superficiales y posiblemente

