16.fugada Nos detuvimos frente a lo que parecía ser una deslumbrante moto negra con todos los accesorios, sentí mi boca abrirse tanto de la impresión que casi tocó el piso. Como no, ahora tenía unas perspectivas completamente diferentes en mi cabeza, estaba Justin, mi psicólogo y chico de suéter que marcaba siempre la diferencia; que parecía bueno, y de otro lado estaba Justin Black, el chico de tatuajes sexy, guapo, musculoso, con una moto que parecía rebelde y malo. Lo mejor era, que ambas versiones de él, me encantaban. —Linda nave —murmuré silbando entre dientes, Justin me entregó un casco de color n***o y él se acomodó sobre la moto. —Sube —sonrió y también se colocó su casco, me coloqué el casco y también me subí detrás de él sin borrar la sonrisa de mi rostro mientras envolvía

