23. Noche en casa de los abuelos Black Vaya noche la que nos tocaría hoy si no paraba de llover a cántaros. Nos sentamos en la mesa principal, la comida estaba bastante deliciosa era lasaña de berenjena, pero sin duda estaba muy rica a pesar de que nunca me gustaron mucho los vegetales, aunque después del reformatorio aprendí a comer y valorar la comida deliciosa. Después de comer mierda tanto tiempo hasta un pan solo con agua sabía a gloria. Me metí un enorme bocado y no fue hasta que alcé la vista que noté que todos me observaban, j***r, debía de parecer un completo jabalí comiendo como toda una cerda hambrienta. Sentí sonrojarme con fuerza mientras comenzaba a masticar rápido, tragué pesadamente para decir: —Lo siento, es que está muy rica —dije limpiándome la boca con el reverso d

