Capítulo 28 Tenía que comenzar a dejar de sonreír como una idiota. Pero aquí estaba, con una enorme sonrisa de oreja a oreja, intentaba repetirme que debía estar calmada, aunque era algo que se me estaba haciendo imposible. Estaba con Justin y simplemente estar a su lado me hacía inmensamente feliz, como si ya todo lo demás perdiera importancia solo él y yo. Aun seguíamos en la fiesta, después de bailar muchas canciones nos sentamos en un sofá con las manos entrelazadas y hablando sobre cualquier cosa, es que era como si ambos tuviéramos la misma emoción de hablar con el otro sin cansarnos. Como si solo existiéramos los dos. —Creo que es hora de irme… —dijo Justin luego de un momento, mirando su reloj de su muñeca—. Mañana será un largo día. —¿Por qué? —dije sintiendo que algo s

