Capítulo 36 -¡Camila y Cristian!- subo el tono de mi voz un poco -¿Podrían por favor bajar un poco el volumen?- llevo mis manos a la cabeza y me doy masajes con la yema de mis dedos. -¡Pero Mamá!- chilla la pequeña -¡Cristian no me quiere dejar jugar!- -¡Mentira!- retruca el otro -¡Tú pierdes muy rápido, por eso no juegas mucho!- Dios, bendita la hora donde al padre se le ocurrió comprar ese PlayStation. -O.K.- me levanto del cómodo mueble donde estaba sentada “leyendo" -Ustedes deciden. ¿O bajan el volumen a ese aparto, o lo apagan?- me cruzó de brazos, y el tercer niño rubio, de un metro ochenta más o menos, cuerpo exquisito y de mirada intensa se levanta del suelo y baja el volumen. -Ya mamá habló- se levanta y me rodea con sus brazos -¿Estás bien? Te noto algo tensa- me besa el cu

