Emily Berks Miro alrededor en caso de reconocer algo en esta habitación que por mas que adecúe mis ojos a la oscuridad, no puedo. Camino estirando mis brazos en busca de algo que pueda palpar, pero no consigo nada. Mis pies caminan en algo que se sienten como ¿Trapos? No me atrevo ni a agarrarlos, solo se que huele a hierro u oxido, creo que es sangre y me imagino donde estoy ahora. Mi padre tenia una habitación de esta, la usaba para castigar a sus enemigos o a sus hombres. Sabia que por mis acciones, tendría un castigo, pero lo que no sabía, era que todo seria en vano. Si mi padre no me hubiera traicionado, estaría feliz de cumplir con lo que sea que me tocara, pero se que ese hijo de perra no me quería, solo me tenia para cuidarme como objeto preciado y luego venderme, con la excusa

