Emily Decir que no me gustó la casa que compró Viktor, sería mentir. Es enorme y se parece mucho con la que alguna vez soñé tener si me llegaba a casar. Todo es moderno, y precioso, y aunque aun resuenan las palabras que me dijo en mi mente, aun siento ese sentimiento de culpa por estar con el. Es como si de alguna manera estuviera engañando a mi madre, por amar y estar con el hombre que pertenece a la familia que la asesinó, por otro lado el tiene razón, nuestras familias han estado en guerra siempre, ¿Por qué debemos pagar por los pecados de ellos? Sacudo la cabeza quitando mis pensamientos y por un momento me permito tener paz. Camino por la casa para conocerla mejor y me enamoro a medida que avanzo. Ya me imagino a mi pequeño o pequeña jugando por acá. Es de dos plantas y las escal

