Viktor Observar nunca ha sido un problema, pero ahora parece que me cuesta por tener sola a Emily en el apartamento, y no es que vayan a irrumpir en él, es que es tan cabeza loca, que es capaz de escaparse con solo mi camisa. No entiendo que le pasa por la mente a esa mujer, parece que piensa que la vida es de arcoíris. —¡Estás distraído!— Leandro me saca de mis pensamientos —¿Tendrá que ver con cierta chica con olor a fresas— lo miro mal y el se ríe —¿Qué? No es mi culpa que su olor esté por todos lados. Fijo que no me importa o me joderá todo lo que queda de madrugada —da igual. —Bueno, si es así, entonces la seguiré oliendo y quizás llegue a…— lo agarro del cuello, pero lejos de molestarse se ríe como maniático —¡Lo sabía! Estas coladito por ella— dice en un susurro cuando le falta

