El silencio se hizo incómodo entre ellos dos, tal vez el jefe Richard sabía exactamente lo que ocurría con él. Mayte dirige su mirada hacía un costado de la camilla y él la toma enseguida de la mano, yo no quise intervenir, ella dijo que se atrevería a confesarle la verdad... —Mayte, no me mientas te lo pido.—Con lágrimas en sus ojos el jefe le habla. —Lo sabes Smith, estás consciente. No puedo mentirte, no me lo hagas más difícil.—Le expresa la detective e intenta calmar a su amigo acercándose a él para darle un abrazo. —Por Dios Mayte, yo no quiero quedar en este estado. Me rehuso a ser el inútil del Departamento de la policía.—Con un tono fuerte le habla el jefe Richard. —Casey, la verdad es que necesito saber ¿Porqué estoy así?¿Quién me hizo esto?.—Dirige su mirada hacia a mí y

