Alessandro
al parecer aquella chica era una universitaria en la carrera de periodismo,me tomo algunas semanas saber hasta que calzaba pero eso no me importaba un carajo quería que fuera mia asi que mande a mis hombres por ella, cuando llegó estaba inconsciente, se veía hermosa pero o era la gran cosa, me acerque y cuando se despertó estaba asustada.
-Hola princesa.
-¿Que hago en este lugar? ¿Quien eres?
-Si te portas bien te cambiare de habitación.
Dijo él con una voz ronca que dejó petrificada a Antonella ya que lo que Alessandro no sabía era que ella lo estaba investigando también.
Dos semanas antes
Antonella se encuentra en su lugar de trabajo con el vacío que dejo su amigo Alex, ella juró que su muerte no sería en vano y que todos los que este involucrados caerán, le pidio ayuda a la antes secretaría de Alex pero se negó a llenarla de información, Antonella sabía que esto era peligroso y no se iba a andar con juegos, de entre todos los papeles que le fueron encomendados vio un nombre, tuve una sensacion era Alessandro Mancini aquel hombre que la dejó sin aliento.
-El maldito es un mafioso y no es nada más ni nada menos que el Padre de la mafia.
Antonella se empezo a reir como una desquiciada estaba segura que por esta valiosa información su amigo ahora estaba 3 metros bajo tierra, pero esto no se iba a quedar asi, Antonella no tuvo una buena infancia, su padre era un alcohólico que la violó cuando era apenas una niña y su madre nunca le creyó a aquella niña con los ojos llorosos las pantys llenas de sangre y mejillas golpeada, ella acusaba a Antonella de provocar a su hombre, esto había dejado marca a aquella niña y la sombra de su pasado siempre la acompañaba ya que el miedo nunca la dejo abrirse con otra persona, quería ser amada pero tenía miedo de las consecuencias, pero todo iba a cambiar para esta chica decidida a vengar a un amigo.