Los nervios de mi boda no se comparan a los que siento ahora, todo era como lo soñé ya petter y yo éramos marido y mujer el siguiente paso era la luna de miel y aunque estaba ansiosa por estar con él también sentía nervios por ese momento... No sabía a dónde iríamos todo el tiempo petter me prohibió leer su mente para no arruinar la sorpresa, y por más curiosidad que sentía respetaría su decisión. Él organizó todo respecto al viaje, fuimos en primera clase mis ojos llenos de asombro observaban todo a mi alrededor jamás había subido a un avión que no fuera clase turista, y a decir verdad era espectacular la atención una aeromoza me ofreció vino, pero yo no era de beber alcohol jamás en mi vida lo había tomado, pero petter quería hacer un brindis y tuve que aceptar beber una copa para compl

