Capítulo 36 Hotel. Parte 3 Cuando Lola bajó de su increíble nube orgásmica, todo su cuerpo se relajó, ablandándose como una gelatina que apenas y mantenía su forma, y su respiración volvió a la normalidad. En ese instante, Tonio pudo volver a mover sus caderas de adelante hacia atrás, embistiéndola con gran fuerza. Antes, cuando Lola se corrió, tuvo que abandonar el m*****o de Mike para poder gritar y gemir con intensidad, haciendo que sus sonidos resonaran en toda la habitación. Sin embargo, Tonio no había dejado desatendido a Mike en ese instante. Al contrario, hizo que se incorporara quedando sentado en sus rodillas y él se inclinó sobre su cadera para tomar su hinchado pene con la boca, succionando con firmeza la cabeza de su m*****o. Ahora que Lola volvió al juego, ayudó a Tonio

