Cuando nos separamos nos quedamos observando y la incomodidad volvió ambos, no podíamos creer lo que acabábamos de hacer, habíamos cruzado el límite, esto no había sido un simple beso, estuvimos a punto de tener sexo en la oficina si él no se hubiera detenido yo tampoco lo hubiera hecho. El peso de los hechos nos hizo sentir culpables, así que yo fui la primera en abandonar su oficina e ir a la mía, estaba sonrojada, aún no asimilaba lo que había pasado en esa oficina, me había metido con el hermano de Hassan. ¡Dios mío! ¿Qué había pasado por mi cabeza en ese momento? Se supone que no me involucraría con ningún árabe y eso incluye al príncipe, respire profundo un par de veces para calmarme, aunque fingiera que esto había una locura la realidad es que no, yo moría de ganas por estar en sus

