RACHEL 19:35 pm. Max, mi hija y yo nos encontrábamos en la habitación que compartíamos Anton y yo. Las dos habíamos decidido dedicar un tiempo a conversar sobre la importante decisión que tenía por delante: responder a la solicitud que Lucía le había planteado. Su propuesta de pasar una semana viviendo en su casa había generado un debate interesante entre nosotras. — ¿Entonces, qué harás? — pregunté y ella se quedó mirando hacia el techo, acostada boca arriba sobre el colchón. Rachel (hija): — Pensando en todo lo que has dicho, creo que le diré que sí. Creo que es una buena oportunidad para conocer un poco más a Lucía y su familia. Además, sé que tú o papá estarán cerca si necesito algo, lo cual me hace sentir más tranquila — Siempre Rachel (hija): — Ojalá vaya bien — dijo m

