Capítulo 52

410 Palabras

Ibarra se derrumbó en su escritorio, abatido, exánime, sintiéndose morir. -Primero Pérez y ahora Méndez. Estoy quedando solo, pronto me tocará a mí-, se lamentó afligido, con sus brazos tiesos como estatua, empalidecido y los ojos llorosos. Miró a Páucar que lo observaba con pena y decepción a la vez. -No habían pruebas... La cervecería... no habían pruebas... borramos todos los archivos... el directorio lo fraguamos en registros públicos... no había nada que implicara a Méndez, ¿Cómo mierda descubrieron esa foto? ¿Quién le mandó esa foto de mierda al fiscal?-, le preguntó Ibarra a Páucar sollozando, con la voz trémula, sintiendo que su alma empezaba hacerse jirones, rajándose por la aflicción y sabiéndose arrinconado en un callejón sin salida. Veía sombras, espectros que empezaban a espe

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR