La genial idea de Claude fue un viaje a la playa. Claude prometió llevarla esa mañana del domingo a la playa para calmar su ansiedad gracias a una recomendación de su padre, necesitaba algo mejor que pensar en el acoso que le esperaría cuando decidiera mostrarse en el colegio. Porque si habían sido capaces de hundir a alguien como Claude a ella seguramente la dejarían en el subsuelo, incluso más de lo que siempre había estado, de solo pensarlo se le retorcían las tripas por dentro. No, un momento, no eran sus tripas. Era el bebé moviéndose. — ¿Puedes explicarme por qué vienen todos ellos? — Claude con sus gafas para sol y el look despeinado lucía realmente extrovertido y fresco, era una pena que su carácter fuera una mierda. — Por poco no traes también a la abuela. — ¿De qué hablas? ¿

