Una de las cosas que más le gustaba a Elliot de viajar al exterior era respirar un aire nuevo, de tierra nueva porque por más que haya viajado a tantos países él se regocijaría por volver a poner sus pies es donde la cultura, idioma, acento, y lugar era diferente. Por supuesto que siempre estaría encantado con viajar ya que eso también le ayudaba a relajarse de tanta presión y aunque los viajes fueran por negocios no le quitaban su parte buena; estaba de viaje, podía tener más libertad y pensar adecuadamente. Hasta le gustaba fumar pero no lo hace frente a sus padres para no incomodar, tiene treinta y seis años si, pero hay cosas que nunca cambian y si sus padres tuvieran que borrar algo de él sin duda sería su pequeña adicción por la nicotina. En conclusión: a Elliot le encantaba viajar

