--¿Se puede saber qué acaban de ver mis virginales ojos allá afuera?--…--Fue asaltado por su compañero Lían en el camerino.--…--Ese hombre te estaba ofreciendo dinero ¡te estaba dando dinero por primera vez desde que trabajas aquí!— ---No pude.--…--Esto era una completa estupidez.—…--No pude aceptarlo.-- --¿Cómo que no pudiste? Hace poco rogabas por tener la atención de algún cliente.— Ok lían tenía razón. Si semanas antes ese hombre hubiese llegado con esa generosa cantidad de dinero (porque Jeff estaba seguro de lo que vio y fueron muchos billetes) hubiese gritado de emoción, tal vez le hubiese agradecido demasiadas veces, tal vez hubiera llorado a causa de tener ese dinero para hacer las compras del hogar, comprar los útiles escolares de sus hermanos. Hubiese imaginado como sería com

